LIMA, 30 Agosto 2010.-En espíritu de oración y de acción de gracias, las Siervas del Plan de Dios celebramos el pasado 15 de agosto, nuestro XII aniversario de fundación, en las diferentes fundaciones. En la ciudad de Lima se realizó una concurrida Eucaristía llevada a cabo en la Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación. La Santa Misa fue presidida por el excelentísimo Monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón, Obispo Castrense del Perú; contamos con la presencia y compañía de los demás miembros de la Familia Sodálite, bienhechores y amigos. Mons. Ruiz dirigiéndose a las Siervas del Plan de Dios decía “hoy más que nunca es urgente el testimonio de las consagradas, hoy que el mundo no tiene tiempo para leer el Evangelio, cada una de ustedes debe ser una página del Evangelio, llevando esa ternura como María a su parienta, a tantos hermanos.”
También expresó su gratitud por el servicio que las hermanas prestan “he venido a agradecer … la presencia de las siervas en nuestro Hospital Naval y también en los Liceos donde van animando la pastoral educativa para que los niñas, las niños, los jóvenes se acerquen a los sacramentos debidamente preparados y lleven sobre todo a sus hogares la noticia de Jesús para que siempre la familia esté unida”. Finalmente, Mons. Piñeiros nos impartió su bendición: “Que el Señor las bendiga en este aniversario y que todos nos comprometamos a seguir el camino de Jesús como nos enseñó María, fue la primera discípula, fue también la primera misionera, estemos atentos a la Voz de Jesús, para llevar Su Evangelio de Paz, de Amor, de fraternidad a tantos hermanos que se han alejado” .

Les compartimos algunas de las imágenes de nuestro Aniversario. Haz click aquí




TURÍN, Mayo 2010.- El pasado mes de mayo la ciudad de Turín fue el lugar de encuentro para más de 20 hermanas siervas provenientes de los diversos países en donde nos encontramos quienes con motivo de la Ostensión de la Sabana Santa, tuvieron la bendición de poder realizar una peregrinación a dicha ciudad. En Turín, se encuentran los restos del sudario de Cristo (o Sindone), el lino en el que Señor Jesús fue envuelto y sepultado y en el que se evidencian las huellas de su pasión según nos narran los Evangelios. El rostro y cuerpo del Hijo de Dios hecho hombre quedaron grabados en él tras la Resurrección.